Visital al Museo de la Batalla del Jarama (25/11/2012)

“Lo que pudo ser y no fue” podría ser el título de la crónica de esta salida pero, ¡nada más lejos de la realidad! En honor a la verdad, más bien podríamos titular la ruta de hoy como "Bendita improvisación". Cancelamos la idea de la ruta inicial pensando que seríamos pocos, que no nos acompañaría el tiempo pero... ¡todo ha resultado un éxito!

Las 9:00 en la cafetería “El Veloso”, lugar acostumbrado de salida. Poco a poco comienzan a llegar Vespas: esta vez no había ninguna Lambretta ¡hasta ocho vespistas! Modelos PX, T5 (¡aleluya!, ya somos dos), GT, GTS (de las modernas ¡muy bonita!). Caras nuevas, estómagos llenos y abrigos puestos, decidimos partir rumbo a nuestro objetivo: el Museo de la batalla del Jarama, en Morata de Tajuña.

Visita al Museo de la batalla del JaramaVisita al Museo de la batalla del Jarama

Ángel (rinconycortado), Carlos (Mofly), Jorge (Jorge42), José Manuel (Piri), Kike, Paco (Vesparanjuez), Rafa, Rogelio y Sergio (Kersio), avanzamos por la calle de la Reina, en Aranjuez que, por cierto, está precioso en otoño. Luego tomamos la carretera que nos lleva a Chinchón. Repostamos y ¡en marcha de nuevo! Llegamos a la primera rotonda de Chinchón y nos encontramos con un desvío a la carretera de Colmenar, Villarejo y Morata. Nos decidimos por la tercera opción: divertidas curvas encadenadas en descenso, durante unos 2 kilómetros aproximadamente, hacen de nuestra conducción un placer un tanto peligroso: la atención que requiere el asfalto aumenta teniendo en cuenta el tipo de motor y vehículo que manejamos. Con una agradable mezcla de miedo y placer en el cuerpo (y con más ganas de repetirlo en el regreso), llegamos al pueblo del río Tajuña. Parada en la plaza principal y llega el momento de calentarse un poco.

El Museo se encuentra a pocos metros de la plaza y dispone una amplia zona para aparcar nuestras monturas, guardadas a buen recaudo. Está situado dentro de las instalaciones de un restaurante, en los bajos de un edificio que parece ser que fue un antiguo garaje. Una agradable sorpresa nos espera dentro: mucha documentación y un impresionante trabajo de recopilación. Este recomendabilísimo Museo cuenta con fotos, fotos y más fotos.

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Nos ataviamos de nuevo de moteros y regresamos a Chinchón (¡bien por las curvas!) Esta vez apostamos por un camino asfaltado y tan divertido como bonito. Una nueva parada y, esta vez sí, para degustar un apetecible refrigerio ¡por fin una cerveza con su tapa!: croqueta de langostino y menta, acompañada de puré de patata y piña, con vasito de jugo a la vizcaína. ¿Repetimos? ¡Cómo no! ¡¡Camarera…!! Tras otra ronda, cogemos las motos para dar por finalizada esta entretenida ruta.

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Uno de los aspectos bonitos de esta salida es coincidir con personas que siguen usando su Vespa como el primer día. Jorge42 nos contó una anécdota que le había sucedido al inicio de la jornada y qeu no se puede perder. Textualmetne relató en el foro: "No quiero despedirme sin contar una anécdota personal. Mientras esperaba a que llegaran todos frente al ayto. de Aranjuez, se me acerca un abuelo y me pide ver mi 150S. Me dice que tuvo una igual con la que fue a Roma con el Vespa Club de Madrid (mi padre perteneció a él) y... ¡se me echa a llorar! Dice que textualemte que se le saltan las lágrimas al ver la Vespa.... Siempre he dicho que estas motos tienen alma o, al menos, mil historias del día a día que contar. Las historias de nuestros abuelos y padres". Y así fue como lo es siempre: en esta ruta tampoco nos faltó un espontáneo...

Visita al Museo de la batalla del Jarama

Como siempre, ha resultado un auténtico placer estar rodeado de tanta gente maja y, sobre todo, comprobar que cada vez se animan más amigos a acompañarnos. El Museo de la moto aguarda… pero esa será otra ruta.

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